Acelera tu Metabolismo y Adelgaza

El metabolismo es el conjunto de reacciones y procesos físico-químicos que tienen lugar en las células. Estos procesos son la base de la vida a nivel molecular, y permiten las diversas actividades de las células: crecer, reproducirse, y todo lo que contribuye de un modo u otro al aporte de energía y al funcionamiento vital de nuestro cuerpo. Cuando el metabolismo se acelera, se eliminan más cantidades de energía por lo que el cuerpo debe administrar más sustancias para su funcionamiento y es entonces es cuando se empieza a perder peso y a adelgazar, a la vez que se tonifican los músculos y se oxigena la sangre.

Por otro lado, la dificultad para adelgazar es cada vez más común y es precisamente “el metabolismo lento” la causa más frecuente de esa dificultad o del hecho de seguir engordando aún comiendo poco. por suerte, activar el metabolismo y acelerarlo está en nuestras manos y puede resultar muy fácil conseguirlo mejorando un poco los hábitos de vida.

A continuación, explicaremos brevemente las diferentes maneras que existen de acelerar el metabolismo y gozar, no solamente de una salud más fuerte y mejor sino además, de una mayor facilidad para adelgazar y perder peso de forma duradera.

Recomendaciones:

Importancias del desayuno
El desayuno es la comida más importante del día puesto que es la primera vez que el cuerpo se alimenta después de un ayuno aproximado de 8 horas (en las que el cuerpo ha estado durmiendo). Es importante no saltarte el desayuno y procurar que éste sea equilibrado puesto que después del ayuno nocturno el cuerpo estará hambriento y pidiendo azúcar lo cual provoca que en unas pocas horas, el ritmo del metabolismo minore.

Un desayuno completo y equilibrado debe incluir todos los grupos de alimentos naturales como la leche y derivados, fruta, los cereales (incluyendo el pan), nueces (u otros frutos secos), huevos, etc. de igual manera que también es importante moderar el consumo de azúcares (incluyendo los jugos industriales) y grasas saturadas (que se encuentra en mucha bollería). Un buen desayuno es mucho más preferible a una buena cena puesto que las calorías que se ingieren durante el desayuno se queman con muchisima más facilidad que las calorías de la cena.

Comer frecuentemente y no saltarse comidas
Es importante comer frecuentemente aunque esto signifique reducir la cantidad de alimentos puesto que al no dejar mucho espacio entre comidas (no más de 4 horas) el cuerpo mantiene los niveles de insulina estables evitando los ataques de hambre o los atracones de dulces y alimentos inadecuados. Por otro lado, al saltarse comidas o al dejar pasar mucho tiempo entre ellas, el cuerpo reacciona almacenando nutrientes los cual no solamente engorda sino que además relentiza mucho el metabolismo.

Modera el consumo de grasas
Un trabajo italiano publicado en el Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism afirma que se queman más calorías tomando alimentos pobres en grasa. A igual número de calorías por comida, los alimentos ricos en proteínas y carbohidratos provocan mayor gasto de calorías (termogénesis) que los alimentos ricos en grasa. Esto explica por qué algunas personas engordan a pesar de comer muy poco (menos de 1.500 calorías al día), ya que toman raciones pequeñas de alimentos ricos en grasa mientras que las personas que comen grandes cantidades de alimentos sin engordar suelen escogen raciones grandes de alimentos como legumbres, verduras, frutas y cereales que apenas tienen grasa.

Controla en consumo de carbohidratos
Los carbohidratos son la mejor fuente de energía, pero no los tienes que eliminar de tu dieta. Toma alimentos ricos en carbohidratos de índice glucémico bajo, los más ricos en fibra (cereales integrales, arroz integral, verduras, hortalizas, frutas, etc.), evitando los de índice glucémico alto (azúcares, dulces, pastas, patatas, zanahorias, pan, etc.)

Utiliza la canela para bajar el azúcar
La canela tiene fama de afrodisíaca, pero ahora acaba de ser descubierta una nueva cualidad. Según un estudio del Departamento de Nutrición Humana de Maryland publicado en la revista Diabetes Care, basta con tomar un cuarto de cucharadita de canela al día para disminuir hasta un 30% los niveles de glucosa, colesterol y grasas en la sangre. Además, sólo contiene 3 calorías por gramo.

La importancia de los lácteos
El calcio y la vitamina D que se encuentran, en gran medida en los lácteos y sus derivados, determinan el comportamiento de varias células del cuerpo incluyendo las células de grasa. Es por esta razón que la deficiencia de calcio y vitamina D en muchos casos puede ser la causa de engordar aún estando a dieta. Las personas que toman 3 raciones de lácteos (leche, quesos o yogur) al día pueden llegar a perder más peso en una dieta que los que no lo toman, el secreto parece estar en el calcio de la leche que puede acelerar la combustión de las grasas.

Tentempié tardío
Para favorecer la ganancia de masa muscular es importante no dejar pasar periodos de ayuno prolongados, como en el caso de la noche (mientras dormimos). Está demostrado que un pequeño tentempié proteico antes de dormir (una barrita de proteínas, un vaso de leche desnatada, un yogur, etc.) evita picos de insulina y glucosa en sangre y mantiene el motor digestivo.

Varía de vez en cuando tu dieta
Cuando se comen los mismos alimentos cada día, el cuerpo se acostumbra a conseguir energía, hasta de la lechuga, si la comes todos los días. Hay que engañarlo un poco tomando alimentos variados, incluso algunos ricos en grasas como los pescados y el aceite de oliva para que la digestión no sea tan rutinaria y eficaz.

Practica algún ejercicio
A diferencia de lo que se acostumbra a decir acerca de la importancia del ejercicio, éste no es especialmente importante por el hecho de quemar algunas calorías mientras se realiza el ejercicio, sino que la importancia de practicar ejercicio radica en los cambios que se producen a nivel hormonal y en el metabolismo acelerándolo.

Si además de practicar deporte, lo vas variando, activarás mucho más el metabolismo. Esto ocurre porque los músculos se acostumbran a un tipo de ejercicio hasta que llega un punto en el que los músculos gastan mucho menos para realizar el mismo esfuerzo. Por otro lado, se de vez en cuando cambiamos un poco el tipo de ejercicio, el cuerpo tiende a reaccionar ante un esfuerzo al que no está acostumbrado quemando muchas más calorías y activándose más.

Evita las dietas rápidas y las dietas hipocalóricas
Las dietas milagrosas, las dietas rápidas, las dietas hipocalóricas e incluso el hecho de comer poco para adelgazar (con o sin dieta), es una de las principales causas por las que el metabolismo se vuelve más lento puesto que, ante la ingesta insuficiente de nutrientes, el cuerpo reacciona almacenando éstos nutrientes y evitando quemarlos, por lo que existen muchas personas que comen poco pero no adelgazan e incluso engordan entrando en un bucle en el que, cuando menos comen más difícil es adelgazar volviendo el metabolismo cada vez más lento. El daño de estas dietas no es permanente pero cabo considerar si vale la pena el sufrimiento y sobretodo tener claro que lo más saludable, a todos los niveles, es una dieta sana y equilibrada.

La importancia de ser constante
Acelerar tu metabolismo para quemar la grasa de reserva no se consigue en unas semanas. Necesitas crear nuevos hábitos dietéticos y de entrenamiento para que tu metabolismo se ponga en marcha. El metabolismo es el conjunto de procesos que mantienen al organismo con vida, posibilitando desde que las células se renueven hasta que el corazón funcione. Como todo proceso, el metabolismo supone un intercambio energético. Consume energía para llevarse a cabo y esta energía se transforma en movimiento y en calor.